El pasado viernes, el Departamento de Estado de los Estados Unidos revocó las visas de ingreso al país a tres funcionarios del Gobierno de Chile. Hasta el momento, el único confirmado es el ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz.
Durante la tarde de ayer, el embajador de EE.UU. en suelo nacional, Brandon Judd, justificó la medida, argumentando que «todos tenemos un interés propio en esta región» y que su país «siempre tomará las medidas necesarias para protegerla», en alusión a la presencia china en Sudamérica.
El proyecto que habría provocado la incomodidad de la administración Trump fue el Chile-China Express, un cable submarino de fibra óptica que actualmente se mantiene en discreto desarrollo por la empresa pública Desarrollo País y las asiáticas HMN Technologies y China Mobile.
Diversos medios han señalado la poca información que existe sobre el mismo proyecto, a diferencia del Cable Humboldt, que fue anunciado por el gobierno de Gabriel Boric y estará operativo en 2027.
«Un acuerdo con la empresa Google por cofinanciar un cable submarino que va a ir desde la Región de Valparaíso hasta Sidney (Australia), convirtiéndose en el primer cable submarino del Pacífico Sur», destacó el pasado viernes el ministro Muñoz.
Pese a que se trata de planes con tiempos de tramitación distintos, usuarios en redes compartieron ayer declaraciones del expresidente Sebastián Piñera (2018-2022), en las que compromete «un cable submarino que permita unir a nuestro país, y no solamente a Chile, sino que también a nuestro conteniente (…) con el Asia-Pacífico».
Los dichos –que se emitieron en la Cuenta Pública de 2018–, fueron apuntados como una crítica a los parlamentarios y exautoridades de derecha que embistieron contra la actual administración por las sanciones de EE.UU.
Pese a ello, una alta autoridad del segundo gobierno de Sebastián Piñera señaló a Fast Check que, en realidad, se refería a lo que actualmente terminó siendo el Cable Humboldt.
¿Cuáles son las diferencias entre este y el problemático Chile-China Express? Fast Check te lo explica.
Cable Humboldt
Cómo se mencionó, en publicaciones oficiales abunda información acerca del Cable Humboldt.
El proyecto es una colaboración entre la empresa estatal Desarrollo País y la estadounidense Google. Se espera que para 2027 conecte a nuestro país con Oceanía transportando 144 terabits por segundo y transformando a Chile en un «Hub Digital de la región».
Los 14.810 kilómetros de extensión también permitirán alcanzar cierta independencia en cuanto al traslado de información, ya que los cables de hoy solo permiten conexión directa a través de Norteamérica y no por el Asia-Pacífico.
La iniciativa se habría originado durante el segundo mandato de Michelle Bachelet, enero de 2016, cuando una comitiva liderada por el exsubsecretario de Telecomunicaciones, Pedro Huichalaf, sostuvo reuniones con representantes de la compañía tecnológica Huawei y el gobierno chino.
La repartición, liderada actualmente por Claudio Araya (PC) –uno de los eventuales sancionados por EE.UU.– remarcó en mayo de 2025:
«La idea de un cable que atraviesa todo el Pacífico Sur, nació en el segundo gobierno de la presidenta Bachelet, siguió su curso a través de cada administración y finalmente en el gobierno del presidente Gabriel Boric logramos concretar esta iniciativa, que como bien dijo el Presidente en la Cuenta Pública, será el primer cable de fibra óptica en esta zona del planeta».

Pese a ello, se recorrieron otras etapas en medio, como la adquisición de fondos por parte del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), en julio de 2019, y el desarrollo de un Estudio de Factibilidad Económica, Técnica y Legal, que se publicó en marzo de 2021.
En julio del mismo año, el gobierno anunció el trazado oficial del cable que recorriría desde Valparaíso, pasando por la Polinesia Francesa y Nueva Zelanda, hasta Sídney, Australia.
El estudio de factibilidad sostiene que «la ruta seleccionada mitiga los riesgos geopolíticos y se espera que el sistema tenga una buena acogida y genere interés entre socios y consumidores potenciales que buscan opciones de rutas alternativas y más económicas».
La posible intervención de EE.UU.
Según una publicación oficial de la Biblioteca del Congreso Nacional, entre los seis caminos del Cable Humboldt que se consideraron, tres contemplaban conexión con China.
«La ruta 1 que conectaba a Chile con la Polinesia Francesa y Shanghai; la ruta 3 que conectaba a Chile con Nueva Zelandia, Australia, la isla de Guam, Tokio y Hong Kong; además de la ruta 5 que conectaba a Chile con la Polinesia, Guam y Hong Kong».
Entre los que hicieron la propuesta, estaba el embajador de Chile en China por ese entonces, Jorge Heine, quien recalcó, la semana pasada, que la idea era una conexión directa con Hong Kong.
Para 2017, ya se habían iniciado estudios de prefactibilidad técnica. No obstante, Heine planteó que las presiones del gobierno estadounidense desvirtuaron ese plan.
«Luego vino el cambio de gobierno en Chile y, en abril del año 2019, el secretario de Estado de Estados Unidos, el señor Mike Pompeo, vino a Chile, le leyó la cartilla al presidente Piñera y canceló ese proyecto».
En su visita a Chile, Pompeo se reunió con el presidente Piñera y el canciller Roberto Ampuero en La Moneda, donde conversaron materias ligadas a la pronta implementación de la tecnología 5G en Chile y la posibilidad de que la compañía Huawei estuviera a cargo.
La gigante telefónica también estaba entre los posibles proveedores del proyecto, según el informe de factibilidad económica y técnica. Ello a través de su división de cables submarinos –HMB technologies– la cual vendieron en 2019.

«Respecto de China, no tuve que levantar el tema, porque el presidente lo hizo y el canciller también. Creo que el gobierno de Chile y de los Estados Unidos compartimos las mismas preocupaciones», declaró luego en un punto de prensa conjunto Pompeo.
«No está bien poner tecnologías con capacidad latente para tomar información de los ciudadanos de Chile, o cualquier otro país, y llevarla al presidente Xi (Jinping)», recalcó Pompeo.
Además, en entrevista con CNN Chile, destacó que «si ustedes usan aquellos sistemas, si ustedes los ocupan y ven que son poco confiables (…) entonces, forzará a Estados Unidos a tomar decisiones sobre dónde ponemos nuestra información».
La versión oficial es que la conexión con Australia era menos costosa, implicando «400 millones de dólares considerando los costos operacionales, a diferencia de las otras rutas cuyo costo base ascendía los 600 millones de dólares».
Se contactó a los excancilleres Roberto Ampuero y Andrés Allamand, pero no quisieron referirse al tema.
En enero de 2024, el presidente Gabriel Boric anunció la colaboración público-privada entre Google y Desarrollo País para llevar a cabo el proyecto. Se le bautizó como «Humboldt».
Chile-China Express
Cómo se mencionaba, el proyecto de Chile-China Express –que puso en aprietos al gobierno–, se mueve con mayor secretismo.
Pese a ello, se sabe que su origen deriva de la propuesta de 2016 hecha al gobierno Chino –de conectar Valparaíso y Hong Kong–, y que desembocó en el Cable Humboldt, tal como afirmó el exembajador Heine en CNN Chile.
Según informó el medio especializado Portal Portuario, en julio de 2025, la empresa británica Inchcape Shipping Services (ISS) presentó a Puerto Valparaíso los avances del proyecto.
El gerente comercial de ISS, Víctor Oelckers, destacó en la instancia que, en Chile, «los únicos cables que tenemos de fibra óptica submarina para conectarnos al mundo dependen de Estados Unidos. Esto permitiría ampliar la cobertura y disminuir el riesgo en caso de que le pasara cualquier cosa a esos cables».
La Cámara Marítima del Ecuador agrega que el cable implicaría velocidades de hasta 16 terabits por segundo, lo que permitirá mejorar la experiencia de usuarios y empresas, reducir costos y aumentar la autonomía digital del país.
En la reunión, además, participaron EGS, de Brasil, y las gigantes asiáticas China Mobile (CMI) y HMB Technologies. Diario Financiero informó esta mañana que en el consorcio también participan China Unicom Global y China Telecom.

Hacia octubre y diciembre de 2025, el representante de CMI en Chile, Shuai Liu, sostuvo reuniones con el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y su jefe de gabinete, Guillermo Petersen, con propósitos de «presentar los proyectos en marcha» de la compañía y hablar del «marco normativo chileno en Telecomunicaciones».
Etapa de tramitación confusa
Debido a la cautela con la que se ha movido el gobierno respecto a los tiempos de trabajo y los costos del cable, han habido declaraciones confusas sobre en qué etapa de tramitación se encuentra el proyecto.
«Hay que reconocer que este es un proceso en el cual hay mucha información que es confidencial y uno no puede simplemente entregar», ratificó ayer el ministro Juan Carlos Muñoz en entrevista con 24 Horas.
Además, confirmó que el decreto estaba siendo enviado a Contraloría para ser evaluado, pero que, en vista de los antecedentes enviados por la Embajada de Estados Unidos, debieron «volver atrás».
De todas maneras, esto conflictúa con las declaraciones del canciller Alberto Van Klaveren del pasado viernes, al decir que el cable se encontraba en «una fase sumamente inicial». Por su parte, el subsecretario Araya afirmó el sábado, en entrevista con El Mercurio, que el proyecto estaba «en etapa de confección de decreto para ver si se autoriza».























