La exadministradora municipal de Coyhaique, Gabriela Retamal, inició una causa laboral en contra del municipio el 13 de enero de 2026, luego de ser desvinculada del organismo comunal. En la acción judicial denuncia «vulneración de derechos fundamentales con ocasión del despido y cobro de prestaciones».
En el documento se describen diversos antecedentes que, a juicio de la defensa de Retamal, evidenciarían que su desvinculación respondió a una represalia por negarse a ejecutar «prácticas irregulares». Entre ellos, sobresale la denuncia de un «sistema informal de “aportes monetarios” coercitivos exigidos por el alcalde», Carlos Gatica Villegas (DC).
En su contestación, la defensa del municipio sostiene que la denuncia no individualiza «fechas específicas, montos determinados, actos administrativos asociados ni personas concretas involucradas». Por lo tanto, indicaron que el municipio «controvierte expresamente la existencia de prácticas de aportes económicos irregulares».
La defensa pública de Carlos Gatica
Sobre este punto, el alcalde de Coyhaique, Carlos Gatica, fue consultado en una entrevista con Radio Santa María.
Al ser interrogado por la acusación de «aportes monetarios coercitivos», el jefe comunal desestimó su veracidad.
«Uno nunca va a pensar que una persona que estuvo en el punto más neurálgico del municipio, en el centro de la confianza que tiene que tener con el alcalde salga y diga y invente este tipo de situaciones que a todas luces nos parecen de romper todo código (…) pero de ahí a inventar, a decir todo este situaciones que yo lo he desmentido en todo momento, o sea, aquí hay un montón de situaciones que no se condicen en absoluto con la realidad».

Fast Check accedió a dos capturas de conversaciones de grupos de WhatsApp integrados por funcionarios del municipio, donde se constatan solicitudes de dinero realizadas por el propio alcalde, Carlos Gatica, y por la secretaria de Alcaldía, Somy Vargas.
Asimismo, este medio conversó con seis personas vinculadas al municipio, quienes solicitaron mantener su identidad en reserva. Durante las entrevistas no se les informó sobre la existencia de las capturas de pantalla. No obstante, quienes afirmaron conocer el mecanismo describieron un funcionamiento coincidente con lo que se aprecia en los registros revisados por esta redacción. Además, señalaron que la persona encargada de apurar los pagos era el entonces jefe de gabinete del alcalde, Américo Soto.
Las peticiones de dinero al “círculo de confianza”
Para algunos funcionarios del municipio, las solicitudes de dinero desde la alcaldía eran solo rumores: un vox populi que nunca había sido completamente acreditado. Sin embargo, otros aseguran haber integrado el «círculo de confianza» que, mensualmente, debía entregar aportes a petición de Carlos Gatica.
Las fuentes consultadas indicaron que la mayoría de las coordinaciones se realizaba a través de WhatsApp. Si bien existían distintos grupos internos, las solicitudes de dinero se concentraban principalmente en dos. El primero era de carácter más amplio e incluía a funcionarios de confianza del jefe comunal de Coyhaique. El segundo, denominado «Cónclave», estaba conformado exclusivamente por jefaturas y directivos.
La práctica se habría iniciado en los primeros meses de la administración de Gatica, en 2021, con un grupo que no superaba las siete personas, dicen las fuentes. Con el tiempo, sin embargo, el número de aportantes aumentó.
Una de las fuentes sostiene que, en determinado período, las solicitudes habrían alcanzado a cerca de 50 personas.
Según estos testimonios, el monto solicitado variaba en función del cargo desempeñado, antecedente que coincide con las capturas revisadas por esta redacción. No obstante, la modalidad de entrega habría cambiado con el tiempo: en un inicio los aportes se efectuaban mediante transferencias bancarias, pero tras hacerse pública la investigación por fraude al fisco en contra del diputado Miguel Ángel Calisto, se habría optado por realizar las entregas en efectivo.
Consultado sobre la eventual compatibilidad de este tipo de prácticas con el ordenamiento jurídico municipal, el director de Chile Transparente, Michel Figueroa, fue categórico: «Bajo ninguna circunstancia (…) las remuneraciones del personal, una vez pagadas, son de libre disposición del funcionario».

El chat de la petición de la secretaria de Alcaldía
Fast Check accedió a intercambios de mensajes del grupo de WhatsApp integrado por funcionarios del círculo cercano del alcalde, en su mayoría incorporados directamente por él.
En ese contexto, a inicios de 2024, la secretaria de Alcaldía, Somy Vargas, envió un mensaje solicitando aportes de dinero: «Colegas, enviaré el listado de los pagos comprometidos por nuestro equipo, se han sumado algunos», escribió. Luego detalló los montos según el tipo de cargo: «Directores $50.000, honorarios $10.000, contrata $20.000».
En el mismo mensaje señaló que estos montos «se establecieron el año pasado» y que se retomaron en octubre de 2023 «con motivo de los cientos de requerimientos que llueven para ayudar a los vecinos y situaciones que necesitan ser cubiertas con urgencia».

Posteriormente, Vargas compartió un listado con los pagos comprometidos. En el registro se observan 26 funcionarios y se detalla, mes a mes, quiénes habían pagado y quiénes mantenían saldos pendientes. El intervalo consignado —en ese momento— iba desde octubre de 2023 hasta abril de 2024. Asimismo, agregó su Cuenta RUT para que realizaran los depósitos.
El chat de la petición del alcalde de Coyhaique
La segunda solicitud de dinero revisada por este medio ocurrió en el grupo de WhatsApp «Cónclave», integrado por jefaturas y directores del municipio. Este grupo presenta una particularidad: pese a estar conformado por cargos directivos, también incluía a una persona sin vínculo contractual con la Municipalidad de Coyhaique, la pareja del alcalde, Karla Muñoz Ramírez.
La petición observada ya no es realizada por Somy Vargas, sino por el propio jefe comunal, Carlos Gatica.
El 21 de noviembre de 2024, a las 08:58 horas, Gatica escribió para recordar a los integrantes del grupo: «Los cargos directivos de confianza de esta administración no pueden cobrar horas extras, eso lo dijimos al inicio y se vuelve a mantener». El mensaje no recibió respuestas.
Más tarde, a las 17:28 horas, volvió a intervenir. Esta vez no para referirse a las horas extras, sino para solicitar el pago de aportes monetarios: «Chicos, necesito que paguen la cuota». A continuación, agregó una lista con nombres y montos adeudados: «Prambs 100, Risco 100, Gabriela 100, Paz 100, Américo 50, Boris 50». Tres minutos después, Boris Romero —jefe del Departamento de Riesgos y Desastres— contestó: «Ok, transfiero la diferencia».

Respecto de cómo se determina si un aporte puede considerarse realmente voluntario cuando proviene de subordinados hacia una jefatura, el director de Chile Transparente, Michel Figueroa, explicó:
«En primer lugar, lo que debería haber ocurrido es que haya habido una campaña abierta de recaudación de fondos y, en segundo lugar, que esos fondos hubiesen ingresado directamente a las arcas municipales como donación y no a una cuenta de uso libre de alguna de las autoridades o jefaturas del propio municipio. En este caso, ninguno de esos elementos los estamos observando».
El uso de los dineros
En el mensaje enviado por Somy Vargas se señalaba que estas solicitudes de dinero tenían por finalidad «ayudar a los vecinos». Las fuentes consultadas por este medio coincidieron en que parte de los recursos efectivamente se destinaba a ese objetivo. Según sus testimonios, con estos aportes se atendían solicitudes de juntas de vecinos —por ejemplo, para financiar premios de rifas— o de clubes deportivos que requerían apoyo para actividades o celebraciones.
Algunos de los consultados señalaron que no les incomodaba contribuir con fines comunitarios. Sin embargo, manifestaron que les parecía llamativo que varias de estas ayudas fueran entregadas de manera que, a su juicio, potenciaban solo la imagen pública del alcalde dentro de la comuna.
Asimismo, indicaron que no tienen certeza de que la totalidad del dinero se haya destinado a esos fines, ya que no existía un mecanismo formal de rendición de los gastos. De esta manera, sostienen que no descartan que estos hayan sido usados personalmente, pero por el momento —sin trazabilidad del uso del dinero— no hay manera de comprobarlo.
Una fuente consultada mencionó que, durante el período electoral, se comentaba que era necesario «ahorrar para la campaña». Otra persona afirmó que, en época electoral, aumentaba el monto de dinero que se les solicitaba aportar. No obstante, dado que no existía un mecanismo de rendición de los dineros aportados, las fuentes señalan que no cuentan con antecedentes que permitan acreditar que los fondos hayan sido destinados a actividades electorales.
Sobre la justificación de que los fondos se destinarían a ayudas sociales, Michel Figueroa, explicó que existen mecanismos institucionales para canalizar ese tipo de apoyos sin recurrir a solicitudes informales de dinero:
«Los alcaldes y el concejo municipal tienen la posibilidad de modificar el presupuesto municipal. Son ellos mismos, en este caso los municipios, los que autónomamente definen anualmente su presupuesto y, por tanto, podrían haber destinado voluntariamente un fondo específico (…) a la ayuda social de los vecinos», puntualizó.
Américo Soto: el ejecutor del alcalde de Coyhaique
Entre las personas consultadas por Fast Check, el temor a no realizar los aportes era descrito como un elemento transversal. Varios señalaron que atrasarse en el pago tenía consecuencias que, según sus relatos, se hacían notar.
En ese contexto, mencionan reiteradamente a Américo Soto, actual administrador municipal según el sitio web de la Municipalidad, a quien describen como la «mano derecha» del alcalde Gatica. De acuerdo con los testimonios recogidos, Soto mantenía un trato que califican como hostil hacia los funcionarios municipales.
Respecto de los atrasos en los aportes, las fuentes sostienen que Soto solía acercarse inicialmente a consultar por la razón del incumplimiento. Sin embargo, agregan que si percibía resistencia a la práctica, deslizaba advertencias como que podían «buscar otro trabajo» o, en algunos casos, frases más directas como «la puerta es ancha».

Consultado por esta redacción, Américo Soto indicó que se remitiría a la respuesta oficial que la Municipalidad entregó a Fast Check.
El eventual “mecanismo de patronazgo”
Junto con las presiones descritas por los funcionarios, las fuentes señalaron que quienes debían realizar los aportes eran, en su mayoría, personas que habían sido incorporadas durante la actual administración municipal. En ese contexto, varios relataron que sentían una obligación implícita de contribuir, dado que su permanencia en el cargo dependía —según su percepción— de la confianza del alcalde.
Para el director de Chile Transparente, si los hechos descritos llegaran a acreditarse, el fenómeno podría enmarcarse en lo que se conoce como «mecanismos de patronazgo», que —según explica— ocurren cuando «yo le prometo empleo a una persona versus la obtención de una recompensa por haberlo puesto ahí dado el poder que yo tengo en la institución».
Por último, Michel Figueroa se refirió a las eventuales consecuencias penales que una práctica de este tipo podría acarrear: «Lo que vemos directamente es la posibilidad de delitos de corrupción asociados a influencias indebidas por el ejercicio del cargo contra sus funcionarios y posibles mecanismos de fraude al fisco, si es que se comprueba o se acredita que efectivamente era una estructura que la autoridad municipal utilizaba de forma permanente».
Descargos de la municipalidad
Frente a las consultas realizadas por Fast Check CL, la Municipalidad de Coyhaique emitió el siguiente comunicado, que se presenta de forma íntegra a continuación:
La Ilustre Municipalidad de Coyhaique rechaza categóricamente que exista o haya existido un sistema coercitivo de aportes monetarios al interior del municipio.
No existe ni ha existido una política municipal, acto administrativo o instrucción emanada del alcalde Carlos Gatica que establezca cobros obligatorios a funcionarios. Bajo ninguna circunstancia se ha dispuesto, desde la estructura institucional, un mecanismo de recaudación asociado al empleo, al cargo o a la permanencia laboral de ningún trabajador municipal.
En relación con los mensajes mencionados, corresponde precisar que eventuales coordinaciones realizadas en espacios estrictamente privados, fuera del ámbito institucional y entre personas que mantienen vínculos de confianza, no constituyen una práctica municipal ni forman parte de la estructura administrativa del municipio. En caso de que alguna persona, a título estrictamente personal, haya promovido iniciativas de apoyo voluntario entre particulares, ello no puede interpretarse como una política institucional ni como una instrucción emanada desde la alcaldía.
No existe registro de denuncias formales por coerción, descuentos forzosos o condicionamientos laborales vinculados a estos supuestos aportes. Asimismo, cualquier contribución de carácter estrictamente personal no forma parte del presupuesto municipal ni ingresa a cuentas institucionales, por lo que no constituye recurso público ni está sujeta a rendición como gasto municipal.
Rechazamos de manera enfática cualquier insinuación de que recursos de naturaleza privada hayan sido destinados directa o indirectamente a campañas electorales. La rendiciones efectuadas ante el Servel fueron realizadas conforme a la normativa vigente y se encuentran debidamente declaradas.
La desvinculación de la ex administradora municipal responde exclusivamente a la naturaleza del cargo que ejercía, el cual es de exclusiva confianza política y administrativa. Durante casi cinco años desempeñó sus funciones con amplias atribuciones, alta remuneración y pleno respaldo institucional, sin presentar denuncias formales ni antecedentes que advirtieran vulneraciones de derechos. Las imputaciones que hoy formula surgen únicamente después de la pérdida de confianza y en el marco de una demanda millonaria contra el municipio. No existe vínculo entre su salida y las acusaciones que intenta instalar públicamente.
El municipio seguirá colaborando con cualquier instancia que permita esclarecer los hechos con objetividad, reafirmando su compromiso con la transparencia, la probidad y el correcto uso de los recursos públicos. Gobernar implica asumir decisiones responsables para resguardar la institucionalidad y la confianza ciudadana, incluso cuando ello suponga enfrentar cuestionamientos. Nuestra prioridad seguirá siendo Coyhaique y sus vecinos, con apego estricto a la ley y a los principios que rigen la función pública.

PLAZO HASTA LAS 16 HRS






















