En enero de 2025, Fast Check reveló la estrategia del entonces subsecretario de Educación Superior, Víctor Orellana, para concretar la venta del Instituto Arcos a la Universidad de Santiago (Usach), luego de que la propia institución anunciara el cierre de sus operaciones.
Aunque la operación ha generado suspicacias al interior de la Usach por el mecanismo de compra, el proceso sigue en curso. En ese contexto, Fast Check accedió a un correo firmado por el rector subrogante, Juan Escrig, este lunes 27 de abril, en el que se detallan los principales hitos de la transacción, donde se adjunta una presentación en PDF.
La misiva se difundió en la antesala de la elección del próximo rector de la casa de estudios, prevista para este miércoles 29 de abril, en la que se enfrentarán Cristian Muñoz y Pedro Palominos.
“Sectores han buscado tergiversar”
“En las últimas semanas han surgido diversas consultas respecto del proceso de adquisición del Instituto Profesional Arcos y del empréstito asociado a esta iniciativa”, así comienza el correo enviado por el rector (s) Escrig, donde da cuenta de lo tratado en la sesión ordinaria N°6 del Consejo Universitario, realizada el pasado 22 de abril.
Junto con explicar los hitos desarrollados en las diferentes instancias, el correo sostiene que el proceso de la eventual compra «se ha desarrollado de manera progresiva», con la participación de los distintos órganos de la universidad y en coordinación con autoridades sectoriales.
En ese marco, asegura la misiva, se incluyen hitos como las aprobaciones del Consejo Académico, la Junta Directiva, el Consejo Universitario y el Consejo Superior, además de gestiones ante el Ministerio de Educación, el Ministerio de Hacienda y la Contraloría General de la República.

En este escenario, el mail precisa que la institución cuenta con autorización para contraer un empréstito por hasta $40.000 millones, con garantía estatal de hasta $32.100 millones. Este financiamiento, originalmente destinado al desarrollo de infraestructura institucional, ha dado paso a diversas alternativas de implementación, las que se han evaluado en función de la normativa vigente y de las observaciones surgidas durante el proceso.
Respecto de la eventual adquisición del Instituto Arcos, se señala que esta ha sido considerada dentro de una estrategia más amplia de fortalecimiento institucional. La evaluación —según se indica— incorpora tanto su infraestructura como su proyecto académico, aunque su concreción permanece sujeta a condiciones regulatorias y financieras que aún están en análisis dentro de la casa de estudios.
El texto también advierte sobre interpretaciones erróneas en torno al proceso. «Algunos sectores han buscado tergiversar la realidad con fines particulares», sostiene, lo que —añade— «ha generado desinformación en una parte de nuestra comunidad». Frente a ello, se enfatiza que todas las decisiones han sido adoptadas conforme a los marcos normativos, con participación de instancias colegiadas y con el acompañamiento de organismos del Estado.
La hoja de ruta por la compra de Arcos
De acuerdo a la presentación adjunta en el correo, la ejecución para adquirir las dependencias del Instituto Arcos, comenzó formalmente con la tasación de la empresa Colliers el 25 de abril de 2024, la cual estableció que el valor del terreno, las construcciones y las obras complementarias del inmueble ubicado en Peñalolén ascendía a 13.600 millones de pesos.
En ese contexto, el Consejo Académico aprobó la compra el 18 de diciembre de 2024 con 24 votos a favor y dos abstenciones, bajo la premisa de no comprometer los flujos futuros de la institución.
Posteriormente, la Junta Directiva ratificó la operación el 20 de diciembre de 2024, condicionando el acuerdo a la obtención de una garantía estatal que respaldara el financiamiento. Esta instancia especificó que el proyecto debía asegurar el financiamiento gubernamental para su primer año de operación como entidad incorporada a la universidad.
En el ámbito administrativo, la Subsecretaría de Educación Superior manifestó su respaldo a la iniciativa el 8 de enero de 2025, recomendando de forma positiva la solicitud de endeudamiento presentada ante la Dirección de Presupuestos (DIPRES). El apoyo estatal se fundamentó en la situación financiera de la universidad y en su acreditación de excelencia.
El 15 de abril de 2025, mediante el Oficio número 977, el Ministerio de Hacienda entregó su conformidad para que la institución contratara un empréstito por un monto de hasta 40.000 millones de pesos.
De acuerdo a lo que sostiene la presentación adjunta en el correo, el esquema financiero aprobado implicó que la Contraloría General de la República (CGR) tomara razón del Decreto Supremo número 352 el 3 de septiembre de 2025, el cual «otorga la autorización de garantía estatal por $32.100 millones». Esta cifra representa el 80,3 % del monto total solicitado por la universidad.
Así, el Consejo Universitario y el Consejo Superior validaron la adquisición de este crédito el 10 y 30 de septiembre de 2025, respectivamente, destinando $11.500 millones para la compra de Arcos. El precio final de la compraventa se desglosa en 10.500 millones por el inmueble y 1.000 millones adicionales por el «conjunto de los bienes muebles y activos mobiliarios» que incluyen la marca y el equipamiento.
¿En qué está la operación de compra?
Actualmente, el proceso se encuentra en una etapa de revisión de las bases de licitación tras las observaciones emitidas por la CGR. El organismo contralor señaló que la garantía estatal de $32.100 millones se otorgó para el financiamiento de la construcción de infraestructura y no para la compra del instituto.
Ante esta situación, la universidad mantuvo reuniones con la Subsecretaría de Educación Superior y la Dipres para modificar el texto del decreto original e incluir la «posibilidad de comprar infraestructura» dentro de la glosa de destino de los recursos.
Sin embargo, la modificación del documento no se concretó antes del cambio de administración gubernamental. Entre las alternativas que la Usach evalúa para dar continuidad al plan se encuentra la solicitud al Ministerio de Hacienda para que reformule el Decreto Supremo 352, permitiendo así tanto la construcción como la adquisición de bienes inmuebles.
Otra opción administrativa, según la presentación a la que Fast Check tuvo acceso, consiste en ajustar las bases de licitación para que el monto garantizado por el Estado se asigne exclusivamente a obras de construcción, utilizando los recursos restantes del préstamo para financiar aproximadamente el 70 % de la compra de las sedes de Arcos. El contrato de promesa de compraventa se mantiene vigente tras una segunda prórroga que extiende su validez hasta el 30 de abril de 2026.




















