(Opinión) Castigar la difusión de “noticias falsas”: es complicado

Columna de opinión del director de Fast Check CL, sobre la medida de la Comisión de Ética de la Convención Constitucional de sancionar la difusión de noticias falsas. Antes de ir a la sanción, lo importante es conocer bien de qué trata el Trastorno de Información, para dejar de hablar de "fake news", concepto que no abarca la complejidad del gran problema que trajo Internet y el uso de las redes sociales.

Columna de opinión del director de Fast Check CL, sobre la medida de la Comisión de Ética de la Convención Constitucional de sancionar la difusión de noticias falsas. Antes de ir a la sanción, lo importante es conocer bien de qué trata el Trastorno de Información, para dejar de hablar de “fake news”, concepto que no abarca la complejidad del gran problema que trajo Internet y el uso de las redes sociales.


Por Fabián Padilla

Como es de público conocimiento, la Comisión de Ética de la Convención Constitucional, en su sesión nº 26 tomó la decisión favorable de incorporar un artículo al reglamento para combatir de las “noticias falsas”. En concreto, se busca sancionar a los convencionales que difundan información falsa. Esto debe ser aprobado por el pleno de la Convención, sin embargo, es relevante, ya que la propuesta que se discutirá ya cuenta con la validación de la comisión técnica que relevó este problema que nos afecta a todos y que Fast Check CL combate con tesón.

El problema de la desinformación, o para ser técnicamente preciso, el Trastorno de Información (Wardle & Derakhshan 2017) es mucho más complejo como para resumirlo en la palabra “fake news”. Si bien, las personas conocen el fenómeno como noticias falsas o “fake news”, el periodismo y la academia, desde el 2017 han dejado atrás la palabra “información falsa”, para hablar del Trastorno de Información o “Information Disorder”.

Captura de pantalla Comisión de Ética sesión 26

Las razones de este cambio son varias. En el mundo entero se ha visto como políticos profesionales utilizan la palabra “fake news” para denostar el periodismo que no les gusta o que no les es favorable.

De esta forma, dan la sensación de que el medio está mintiendo, cuando esto puede ser solo un punto de vista diferente. El ejemplo más claro a nivel internacional es Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, cuyo relato con los medios siempre fue de ataque a la validez de su trabajo, no respetando otros puntos de vista. Así fue como CNN, Washington Post, ABC news, MSNBC, entre otros medios, fueron duramente cuestionados por Trump, bajo el calificativo de “fake news”. A su vez, el único medio al que nunca atacó endosando “fake news” fue Fox, que tiene una pública línea editorial republicana, como el propio partido del expresidente.

Tal fue el impacto de este trato vejatorio hacia la prensa, que hasta el día de hoy, un estudio demuestra que un 25% de los americanos aún cree que el verdadero presidente electo fue Donald Trump y no Joe Biden. Lo anterior fue provocado tras los dichos de Trump cuestionando las elecciones y tratando de “fake news” a los medios por difundir la victoria de Biden. Sus constantes dichos falsos le valieron una sanción de censura de las empresas tecnológicas como Twitter y Facebook. Esta última se extiende hasta por dos años. No hace mucho, fuimos testigos del asalto al Capitolio, inspirado en la desinformación que Donald Trump hizo valer hasta el último minuto cuestionando la elección que perdió.

Otro argumento para no usar la palabra “fake news” es que esta en sí misma es un oximorón, es decir, una figura literaria, que consiste en usar dos conceptos que son contrapuestos: fake-news (falsas – noticias). Las noticias hablan sobre hechos verídicos, no sobre falsedades, por ende son conceptos opuestos.

Pero, lo más relevante a mi juicio, es que el problema de la desinformación siempre se complica en el posible dolo de quién difunde la desinformación y el daño que este causa. Por eso es importante distinguir los tres tipos de desinformación que existe en la literatura académica:

  • Misinformation
  • Disinformation
  • Malinformation

Misinformation

Es una palabra compuesta (missing-information), es decir, información que falta, falta de contexto, información perdida. Tener claridad sobre este concepto es fundamental, porque esta expresión de desinformación no tiene dolo o intencionalidad. Por el contrario, sucede cuando las personas creen en los contenidos que leen y los comparten.

Como resulta evidente, Misinformation es la expresión más común y masiva de la desinformación, ya que todos hemos compartido alguna vez información falsa, pero no por esto, somos cómplices de ella o sus autores.

Dicho lo anterior, ¿la Convención Constitucional sancionará a quien divulgue por error la desinformación? ¿Quién define si esa persona cometió un error o dolosamente se encargó de compartir la información mentirosa para desinformar a sus representados.

Disinformation

La desinformación es el contenido que es falso intencionalmente y está diseñado para perjudicar a algo o alguien. Para Wardle, los motivos principales para difundir desinformación son tres: dinero, influencia política, causar problemas porque sí.

La distinción importante con este concepto, es que una vez publicada la desinformación, esta se transforma en misinformación. Con esto queda más claro que: quien construye información falsa para dañar implica desinformación, pero si otra persona cree esa información y la comparte, estamos en presencia de la misinformación.

Malinformation

El último es la malinformación, que nace de las palabras en inglés: malicious – information. Es decir, información malintencionada. Esta expresión sucede cuando se comparte información auténtica con el propósito de hacer daño.

Por ejemplo, durante agosto se hizo viral en TikTok una votación de la convencional Bessy Gallardo, quien notoriamente agitada habló en sesión, lo que para algunos en redes sociales, significó que ella estaba teniendo relaciones sexuales en medio de la sesión de la Convención Constitucional. Esto fue descartado por la autoridad, pero el sonido emitido dando cuenta de la agitación (que fue auténtico y que verídicamente ocurrió) fue utilizado para instalar la duda y promover la desinformación.

Lo mismo ocurrió con la convencional Gallardo, que llamó “ojitos de piscina” en un comentario de Instagram al convencional Arturo Zúñiga, lo que para algunos en redes sociales, fue un claro gesto de coqueteo. Esto también fue explicado por la convencional Gallardo y el comentario existió, pero la interpretación malintencionada que algunos quisieron darle, contaminó nuestro ecosistema de información.

En otras palabras y para resumir, toda vez que se usa información verdadera para engañar o hacer daño, estamos ante “malinformation”.

En casos más graves, se vulnera la seguridad y privacidad de las personas, haciendo públicos documentos o información (mails, fotos íntimas) que debieron estar en privado. Al hacer público esto con una estrategia de dañar a la persona, vemos otro ejemplo más de malinformación.

Recuadro: Information Disorder, Claire Wardle.

Creo que el camino tomado por la Comisión de Ética de la Convención Constitucional debe entender que el Trastorno de Información es un problema derivado del milagro de Internet. Navegar en las aguas de Internet ha sido el motor de desarrollo del siglo XXI, sin embargo, tal como la revolución industrial trajo consigo problemas como contaminación y calentamiento global, Internet trajo consigo el Trastorno de Información.

Es muy difícil para nosotros como medio de comunicación juzgar intenciones. Lo que hacemos es siempre combatir la desinformación, venga de donde venga, para liberar al ecosistema de esta polución informativa. No es tan relevante quién lo dijo, sino más importante aún, hacer que salga de circulación y deje de seguir contaminando.

El debate político siempre estará lleno de imprecisiones, pero lo que nunca debe pasar es que ese debate esté lleno de verdades y hechos personales. Eso no existe. Uno de los mayores desafíos que tiene el problema de la desinformación es que las personas confunden qué es un hecho y que es una opinión. Está estudiado (no en Chile) que quienes caen con mayor frecuencia en compartir desinformación (misinformation) son aquellas personas que no distinguen un hecho, de una opinión. A su vez, estas personas comparten rasgos como bajos niveles de escolaridad, por ende, son en su mayoría adultos mayores y niños, quienes están más propensos a compartir y desinformar.

El rol activo que debe tener Chile en este proceso de transformación constitucional, podría estar guiado inicialmente por lo que hizo la Unión Europea en 2018, estableciendo un plan de acción contra la desinformación, el que definió en uno de sus consejos, ya que es la democracia la que se encuentra en peligro cuando hablamos de desinformación. Es positivo para Chile que quienes redactarán la nueva Constitución Política de la República se hagan cargo del problema de la desinformación, siempre y cuando esto no sea una herramienta para la censura y cancelación, porque el derecho humano a poder expresar mis ideas libremente es el ideal republicano que funda toda democracia.

Fast Check CL es un medio de comunicación, que depende de sus suscriptores para financiar el equipo de trabajo que hizo este artículo. Sin ti este proyecto finalizará en 2025. Puedes ser suscriptor/a y ayudarnos a combatir la desinformación en Chile por solo 1.500 al mes. 

Te puede interesar:

(Video) Nayib Bukele: Estamos negociando con Estados Unidos para meter a la cárcel a Nicolás Maduro y a todos los políticos corruptos de Latinoamérica: #Falso

Circula en TikTok un video del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, asegurando estar en negociaciones con Estados Unidos para encarcelar a Nicolás Maduro y a «todos los políticos corruptos de Latinoamérica». Sin embargo esto es #Falso, ya que se editó su voz con inteligencia artificial. Además, en el discurso original, no menciona nada respeto a Estados Unidos o Nicolás Maduro.

“Y esa placa fue sacada por este gobierno… Instalaron otra que dice que fue inaugurado por el Presidente Boric”: #Real

La senadora Luz Ebensperger (UDI) denunció que en el Hospital Alto Hospicio se retiró una placa que reconocía al expresidente Sebastián Piñera, reemplazándola por una conmemorativa del gobierno de Gabriel Boric. Fast Check revisó fotografías oficiales y medios locales, confirmando que la placa de Piñera sí existió y fue retirada durante la actual administración, antes de la instalación de la nueva placa en agosto de 2025.

“Descansa en paz Vladimir Putin luego de tener un accidente”: #Falso

En TikTok circula una publicación que asegura que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, sufrió un accidente automovilístico. El contenido está acompañado de la frase «descansa en paz» y de imágenes de funerales. Sin embargo, Fast Check CL comprobó que no existen registros oficiales sobre este hecho, que el mandatario apareció públicamente después de la fecha del video viral y que la fotografía utilizada corresponde a un accidente ocurrido en Dinamarca en 2005.

(Video) “Estados Unidos ha lanzado un bombardeo sobre la capital de Venezuela”: #Falso

En TikTok circula un video que asegura que Estados Unidos, bajo el mandato de Donald Trump, habría bombardeado la capital de Venezuela, Caracas. Sin embargo, Fast Check CL comprobó que no existen reportes oficiales de ataques a dicha ciudad y que las imágenes difundidas corresponden a registros antiguos y fuera de contexto —como la explosión en Beirut en 2020—, por lo que el contenido es falso.

Últimos chequeos:

Mensaje de Xi Jinping a Trump: “Si tocas a Venezuela tocas a China”: #Falso

Un video viral en TikTok afirma que el presidente de China, Xi Jinping, envió un mensaje directo a Donald Trump advirtiendo que “si tocas a Venezuela tocas a China”. Sin embargo, Fast Check lo califica como #Falso. La grabación combina imágenes de archivo del mandatario chino y de equipo militar con una locución que le atribuye declaraciones sobre Venezuela y Estados Unidos.

“Descansa en paz Vladimir Putin luego de tener un accidente”: #Falso

En TikTok circula una publicación que asegura que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, sufrió un accidente automovilístico. El contenido está acompañado de la frase «descansa en paz» y de imágenes de funerales. Sin embargo, Fast Check CL comprobó que no existen registros oficiales sobre este hecho, que el mandatario apareció públicamente después de la fecha del video viral y que la fotografía utilizada corresponde a un accidente ocurrido en Dinamarca en 2005.

(Video) “Estados Unidos ha lanzado un bombardeo sobre la capital de Venezuela”: #Falso

En TikTok circula un video que asegura que Estados Unidos, bajo el mandato de Donald Trump, habría bombardeado la capital de Venezuela, Caracas. Sin embargo, Fast Check CL comprobó que no existen reportes oficiales de ataques a dicha ciudad y que las imágenes difundidas corresponden a registros antiguos y fuera de contexto —como la explosión en Beirut en 2020—, por lo que el contenido es falso.

Acusan a exfuncionaria de la Corporación de Deportes de Peñalolén de desviar fondos para cubrir un crédito personal

Miguel Concha, alcalde de Peñalolén, presentó una querella criminal contra Cindy Ramírez Jara, exfuncionaria de la Corporación de Deportes y Recreación de la comuna, por un presunto fraude al Fisco. Ramírez habría evadido durante más de dos años el descuento de las cuotas de un crédito personal con Coopeuch, cargando esa obligación al presupuesto municipal. El municipio sostiene que la imputada utilizó su cargo en Recursos Humanos para manipular el sistema.

“Kast votó en contra de la ley Lafkenche”: #Falso

En X circula una publicación que asegura que José Antonio Kast habría mentido al decir que votó a favor de la Ley Lafkenche y que, en realidad, lo hizo en contra. Sin embargo, esto es #Falso. Fast Check CL verificó que el candidato republicano sí respaldó la normativa en su primer trámite constitucional y que, aunque no participó en la última votación, nunca se pronunció en contra.