Sistema electoral D’Hondt: ¿cuál estrategia conviene para ganar la elección a convencional?

Terminamos el Plebiscito 2020 y el resultado fue arrollador para el Apruebo y la Convención Constitucional. Esta última opción permitirá elegir a quienes redactarán la nueva Constitución, pero ¿sabes bajo qué sistema se eligen los nuevos convencionales? El mismo sistema que usa el Congreso Nacional, D’Hondt. Fast Check CL analizó el sistema y te lo explica.


Por Paula Altamirano O.

La Convención Constitucional (CC) obtuvo un 5.646.427 de votos, obteniendo el 78,99% de las preferencias. Los convencionales Constituyentes”, quienes serán las personas encargadas de redactar la nueva Carta Fundamental, se elegirán el próximo domingo 11 de abril del 2021. Serán 155 los constituyentes -que deben ser ciudadanos que cumplan las condiciones estipuladas en el artículo 13 de la Constitución actual.

Para tal proceso electoral se utilizará el sistema D’Hondt, creado por el jurista belga Victor D’Hondt en 1878. Consiste en un método matemático para la asignación de escaños (puestos en el parlamento) en proporción a los votos obtenidos. Además de Chile, lo utilizan países como Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Finlandia, Israel, Japón, Holanda, Perú y Uruguay, entre otros. 

¿Cómo funciona el método D’Hondt?

En Chile en el año 2015 con la Ley 20.840 se cambió el sistema electoral binominal, que estaba redactado en la Constitución vigente, por el método D’Hondt. Se basa en un sistema electoral proporcional a los votos alcanzados, a través de la distribución entre los pactos electorales (listas donde se agrupan partidos políticos, movimientos y personas con afinidades políticas e ideológicas), subpactos (partidos políticos autónomos) y candidatos independientes (que estén fuera de algún pacto, ya que igualmente los independientes pueden ser parte de un pacto).

¿Por qué se utiliza este sistema?

“Por las características multipartidistas de Chile”, sostiene Mauricio Morales, doctor en Ciencias Políticas y experto electoral, quien agrega: “Antes se usó un sistema electoral de mayoría (como el de las elecciones de alcalde, por ejemplo) que tenía mayor sentido en un sistema bipartidista entre Liberales y Conservadores. Pero después eso cambió completamente, aparecieron muchos partidos de izquierda, se diversificó el mundo político y se dio paso a un sistema de representación proporcional, en 1925”.

¿Cómo se calculan las votaciones?  

Morales explica: “Nosotros votamos por personas, pero si esa persona pertenece a un partido y ese partido está dentro de un pacto electoral, entonces el voto no solo va a la persona sino también a su partido y a su lista (pacto). Se trata de un triple voto simultáneo”.

Entonces, una vez que las votaciones se han efectuado en todo el territorio y el extranjero dentro de los horarios establecidos, comienza el cálculo de los votos. El sistema tiene tres partes:

En primer lugar, se hace un conteo de los votos a cada lista (pactos) y candidatos independientes fuera de pactos y se procede a dividir cada votación sucesivamente por 1, por 2, por 3, hasta llegar al número de escaños establecido por el distrito a postular.

Ejemplo:

Pensemos en un distrito donde votan 100.000 personas y tenemos tres listas compitiendo (A, B y C), dividimos las votaciones de cada lista en 1, en 2, en 3, en 4 y en 5, pensando que hay cinco escaños disponibles. Estos números van variando, dependiendo de cuántos cupos permite cada distrito. Pero, para este ejemplo, vamos a imaginar que hay un distrito X, que tiene cinco cupos disponibles para que haya parlamentarios y parlamentarias que lo representen, o convencionales constituyentes en el caso de un proceso constituyente.

1) División por Lista

Se comparan las listas y se comienza con las divisiones por el número de escaños. Una vez que estén todas las divisiones, se seleccionan las cinco cifras (porque este distrito era de cinco escaños) que tengan mayor votación de estas tres listas en competencias.

Entonces, supongamos que la Lista A obtuvo 55.000 votos, la B 16.000 votos y la C 27.000 votos. Dejando 2.000 votos nulos, blancos.

En este escenario, al haber disponibles cinco escaños, la lista A se llevaría 3 cupos, la lista B: 1 y la lista C: 1. En la siguiente tabla se ilustra el ejercicio matemático y la selección de los cupos.

Este resultado se consiguió dividiendo por uno, por dos, por tres, por cuatro y por cinco cada uno de los resultados de las listas.

ListasVotosDivisión por 1División por 2División por 3División por 4División por 5
Lista A55.00055.00027.50018.33313.75011.000
Lista B16.00016.0008.0005.3334.0003.200
Lista C27.00027.00013.5009.0006.7505.400
Tabla ejemplificadora sobre el método D’Hondt.

2) División por partido político

En la segunda etapa se repite el mismo proceso de división de votos, pero esta vez dentro de las listas ganadoras en sus partidos, organizaciones y/o candidatos independientes.

Ahora la división no es según los números de escaños disponibles, sino según el número de cupos que hayan ganado en la ronda recién pasada.

Entonces, si la lista A cuenta con dos partidos políticos dentro de ella (Verde y Rojo), donde cada uno reunió 21.000 votos y 34.000 votos (los 55.000 votos de la lista A), tales cifras serán dividas por uno, por dos y por tres, ya que esta lista resultó la ganadora de tres de los cinco cupos, al haber obtenido más votos que las otras dos.

El resultado de esas divisiones da que el Partido Verde gana un cupo y el partido Rojo gana dos cupos para competir en la siguiente etapa:

Partidos
Lista A
VotosDivisión por 1División por 2División por 3
Verde21.00021.00010.5007.000
Rojo34.00034.00017.00011.333
Tabla ejemplificadora sobre el método D’Hondt.

La lista B con tres partidos (Amarillo, Naranjo y Azul): 8.900, 3.000, 4.100 (respectivamente) solo tienen disponible un 1 cupo en la división anterior, así que solo se divide por 1. Bajo este cálculo, de los tres partidos solo el Amarillo accede a un cupo para la siguiente fase:

Partidos
Lista B
VotosDivisión por 1
Amarillo8.9008.900
Naranjo3.0003.000
Azul4.1004.100
Tabla ejemplificadora sobre el método D’Hondt.

Y la Lista C, con dos partidos y un candidato independiente (Café, Morado, NN), 11.800, 9.000, 6.200 (respectivamente), el cálculo sería también la división por uno, quedando solo el partido Café para la última parte del proceso:

Partidos/ind.
Lista C
VotosDivisión por 1
Café11.80011.800
Morado9.0009.000
NN (independiente)6.2006.200
Tabla ejemplificadora sobre el método D’Hondt.

3) División por candidato

Una vez terminada esa etapa, viene la última en donde se repite el mismo método de la segunda fase, pero esta vez a nivel personal con los candidatos y candidatas que continúen en la carrera, según la selección anterior. 

Para la lista A, llegan a competir sus dos partidos, el Verde y el Rojo. El primero tiene dos candidatos que obtuvieron 7.500 votos y 13.500 votos (los 21.000 votos del partido Verde), y el segundo va con tres candidatos que sacaron 8.500, 10.500 y 15.000 (34.000 votos del partido Rojo).

En esta etapa final entonces, la lista A define qué personas se llevarán los tres cupos que ganó el pacto en la primera parte del proceso. El resultado final, según las divisiones de las votaciones, da como ganadores a un candidato del partido Verde y a dos del partido Rojo.

Candidatos
Partidos
Lista A
VotosDivisión por 1División por 2División por 3
Verde21.000***
Candidato a7.5007.5003.7502.500
Candidato b13.50013.5006.7504.500
Rojo34.000***
Candidato c8.5008.5004.2502.833
Candidato d10.50010.5005.2503.500
Candidato e15.00015.0007.5005.000
Tabla ejemplificadora sobre el método D’Hondt.

La lista B por su parte, lleva a competir solo a los candidatos del partido Amarillo, que fue el que ganó el cupo de la lista con 8.900 votos. Si el partido lleva tres candidatos que tienen 2.600, 3.800 y 2.500 votos respectivamente, el resultado daría como ganador del escaño al candidato “g”:

Candidatos Partido
Amarillo (8.900 votos)
Lista B
VotosDivisión por 1
Candidato f2.6002.600
Candidato g3.8003.800
Candidato h2.5002.500
Tabla ejemplificadora sobre el método D’Hondt.

Por último, la lista C lleva como único partido al Café al ganar la segunda etapa con 11.800 votos. De ahí la competición se va a sus tres candidatos que obtuvieron 4.000, 4.600 y 3.200 votos respectivamente, resultando ganador del escaño el candidato ‘j’:

Candidatos Partido
Café (11.800 votos)
Lista C
VotosDivisión por 1
Candidato i4.0004.000
Candidato j4.6004.600
Candidato k3.2003.200
Tabla ejemplificadora sobre el método D’Hondt.

No siempre gana el más votado

A partir del ejemplo anterior, sobre el proceso completo, se puede dar cuenta de que no necesariamente ganan aquellos candidatos que hayan tenido más votos de forma personal, puesto que tiene más valor la votación a nivel lista, que es donde los candidatos pueden asegurar escaños.

Un caso claro es el del candidato independiente (‘NN’) de la lista C, el cual obtuvo 6.200 votos, es decir, más votos que el candidato ‘j’, quien se llevó el escaño finalmente con 4.600 votos.

Gracias a la sumatoria de su partido (el Café) de 11.800 votos, el candidato ‘j’ pudo continuar en carrera, dejando atrás al ‘NN’ al no haber estado dentro de un subpacto que lo apoyara con otras papeletas.

¿Cuál es la estrategia para ganar los escaños?

Para ganar los escaños en una elección parlamentaria y quizás (de ganar el Apruebo) de los candidatos a convencionales constituyentes, se deberán atener a estas reglas del juego.

El académico del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Jaime Baeza, comenta que no hay una gran ciencia detrás del proceso y que para ganar más escaños los sectores políticos simpatizantes deben estar unidos.

Por ejemplo, “si hay solo una lista que junte a partidos y movimientos con pensamientos afines tienen mayores posibilidades de que su sector político gane más escaños, porque si voy más dividido como sector, es decir en muchas listas, las posibilidades de tener más representantes en un distrito bajan porque al final compiten entre ellos”, explica Baeza.

La conclusión, dice el académico, es “no hacer tantos pactos entre sectores con pensamientos ideológicos similares, esa es la lógica de todo sistema eleccionario proporcional. Si tengo muchas listas de una misma ideología, habrán menos representantes de esa postura entonces, así opera”.  

¿Cómo puede ganar un escaño una persona “común y corriente”?

De esta forma, surge la duda de cómo puede ganar un escaño una persona que está fuera del escenario político o del Congreso. En ese sentido, Mauricio Morales explica que “aquellos candidatos independientes que estén fuera de un pacto tienen menores posibilidades de ganar ya que se enfrentan, en términos de votación, a candidatos que suman entre sí”. 

En las elecciones parlamentarias pasadas, por ejemplo “solo ganó el diputado René Saffirio, de forma independiente fuera de un pacto”, indica el experto electoral y asegura que “si los candidatos independientes quieren ganar escaños les conviene competir dentro de un pacto electoral”.

Rene Saffirio, diputado ex DC.

Ahora bien, sólo para elecciones de convencionales constituyentes, las personas que vayan por una carrera independiente podrán hacer pactos electorales entre ellos. “Así el problema se corrige parcialmente, porque podrán (los candidatos) usarse entre sí para efectos de alcanzar una sumatoria satisfactoria y colocarse en mejores condiciones de competición si la lista tiene un buen volumen de votos”, sostiene.

El dilema de los partidos políticos

Por su parte, los partidos políticos tienen un dilema al momento de unirse o no a un pacto electoral, puesto que “si compiten en solitario, es decir, como si fueran una lista en sí mismos, tienen la posibilidad de llevar más candidatos suyos pero eso implica que se sacrifique mucha representación”, explica Morales.  

Por ejemplo “la Democracia Cristiana (DC) en las elecciones del 2017 fueron prácticamente solos, fueron con el MAS y la IC que no le aportaron mucho, y obtuvieron 14 diputados finalmente, pero si hubiesen estado en un pacto con otros partidos como el PS o el PPD hubiesen tenido 24 escaños”, ilustra el experto electoral.

¿Cuál es el problema entonces? Que al entrar en una lista no alcanzan todos los candidatos del partido entonces se pueden generar conflictos internos porque no todos pueden entrar en la carrera eleccionaria. Esta situación hace que pierdan escaños lo cual no es favorable ya que “el poder de un partido político se mide en el número de escaños que posee y no en el número de candidatos que presenta. Por ende, siempre la estrategia consiste en buscar socios para armar pactos y así elevar el número de electos”. 

Estrategia constituyente

Para el camino eleccionario que comience si la opción del Apruebo gana, los coaliciones políticas deberán permanecer unidas si su objetivo será tener más escaños a nivel nacional y por ende, tener más incidencia en la redacción de la nueva constitución.

Por ejemplo, en el año 2017 para las elecciones parlamentarias la derecha fue unida en un solo pacto electoral: Chile Vamos, y ganaron más escaños que su oposición de forma considerable tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Mientras que la Centro Izquierda y la Izquierda estuvieron fragmentadas en distintos pactos.

Al final de las votaciones, en el caso de diputados y diputadas, se reflejaron sus pérdidas con respecto a la lista de Chile Vamos, pues ellos se llevaron 2.318.719 votos para diputados, mientras que la Fuerza de la Nueva Mayoría se llevó 1.442.196 votos, Convergencia Democrática 640.612 y el Frente Amplio 989.353.

Los votos de los tres últimos pactos se pudieron haber acumulado entre sí de haber conformado un solo pacto y hubiesen ganado mucho más escaños que Chile Vamos. De esta forma, se deja entre ver que la unión entre sectores políticos afines puede generar una mayor representatividad de dicho sector en la actividad por la cual se compita. Tener en cuenta este dato puede ser crucial para la elecciones de las posibles personas que redacten la nueva Carta Fundamental.

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This Post Has 4 Comments

  1. Avatar
    MarcelaPaz

    Me parece entonces que una alternativa paralela podría ser que todos los “independientes” (activistas sociales) se presenten juntos en un solo pacto o lista. Sería la lista por la que votaríamos los que creemos en la asamblea constituyente, el 80% que cree convencionales levantados desde las bases.
    De esa forma quedarían fuera los políticos históricamente apernados que se presentarían en listas de partidos; pueden presentar 20 listas o ponerse de acuerdo y presentar sólo una, pero igual nosotros estaríamos votando por la lista “independiente”, con lo que aseguramos que salgan electos los candidatos que de verdad queremos.

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