El domingo 26 de enero, en horas de la noche, funcionarios del OS7 de Carabineros tomaron detenida en su residencia personal a la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco por la causa conocida como «Muñeca Bielorrusa», donde se investigan presuntos pagos de coimas, a través de un complejo esquema de relaciones e influencia con conservadores de bienes raíces y abogados de la plaza.
Uno de los investigados y que está cooperando con la justicia es Yamil Najle, el suspendido Conservador de Bienes Raíces de Chillán, quien actualmente está con arresto domiciliario nocturno.
El pasado 25 de noviembre, ante el fiscal adjunto de la Región de Los Lagos, Marco Muñoz Becker, Yamil Najle declaró sobre un correo, que sería la presunta prueba de la influencia que ejercía Ángela Vivanco sobre él. Parte de esta declaración fue publicada por Reportea el pasado 14 de enero, a continuación Fast Check reproduce gran parte del diálogo de la declaración de Yamil Najle ante la fiscalía.
La declaración de Yamil Najle
(Marco Muñoz) — La pregunta que le tengo que hacer es ¿por qué ella (Vivanco) le redactaba un contrato a su pareja con usted?
(Yamil Najle) — Porque ellos hacían todos juntos, creo yo, pues. Yo creo que lo que él hacía lo sabía ella y lo que ella hacía lo sabía él también, pues como él no es abogado, yo creo que las cosas se las veía a ella. Yo estoy casi seguro, no se justifica de otra manera.
El diálogo responde a la información aportada por Yamil Najle, en donde le muestra al fiscal adjunto un correo electrónico enviado desde el correo universitario de Ángela Vivanco a Gonzalo Migueles, su pareja, con fecha 12 de enero de 2025, a las 19:56 pm. Cabe recordar que el 10 de octubre de 2024, ella había sido removida de su cargo como suprema.

En el correo que Vivanco envió a Migueles venía adjunto un archivo denominado: «Contrato de prestación de servicios». El contrato fue suscrito en febrero 2025 por Yamil Najle y Gonzalo Migueles en la Notaría Bustos de Chillán. El documento se hizo para que Migueles prestara servicios profesionales de contabilidad y recursos humanos a la empresa Combustibles BEK SpA por un periodo de cinco años, por un valor de 78,142 UF mensuales, unos tres millones de pesos.
El otro contrato de Najle y Migueles
Sin embargo, Najle aportó a la fiscalía otro contrato, que data del 2022, donde contrata a Gonzalo Migueles por una asesoría más amplia, donde trabaja para las tres organizaciones que Najle representa: Conservador de Bienes Raíces de Chillán, Diario El Heraldo E.I.R.L de Linares y Combustibles BEK SpA.
El contrato de Yamil Najle con Gonzalo Migueles comienza en 2022. Para ser más preciso, Najle entregó a la fiscalía un contrato firmado el 11 de agosto del año 2022, por asesoría a las tres entidades que el conservador representa, por un monto mensual de $500.000 líquidos.
Posteriormente, en octubre del año 2023 (un año y un mes después), se hizo un anexo de contrato que modificó el monto de pago por los servicios prestados, subiendo a $6.321.839 brutos. Por último, en agosto del 2024 (nueve meses después) se incluyó un nuevo anexo, que disminuyó el pago a $5.797.101. Este valor seguiría hasta septiembre del mismo año (dos meses), ya que desde octubre de 2024, dice el mismo anexo de contrato, el honorario por los servicios de Migueles bajaría a $3.478.261.
La influencia indirecta de Vivanco
En medio de su relato, Yamil Najle sostiene que Gonzalo Migueles y Ángela Vivanco trabajan juntos y que Migueles hablaba constantemente en nombre de Vivanco.
(Marco Muñoz) — ¿Y a usted le consta que él tenía la autoridad o las credenciales como para hablar en plural? En este caso incluyendo a la doña Ángela (Vivanco).
(Yamil Najle) — Sí, porque me decía siempre que teníamos estas conversaciones. Él me decía: “Ángela te mandó muchos saludos.” “Ángela quiere que nos veamos”. “Ángela te estima mucho.” Entonces, cuando me decía eso, yo sentía que estaba en conocimiento y sentía la relación que había entre ellos…Respecto a este contrato mire, yo le voy a decir que yo a ella yo le negué, le corté, o sea, no le contesté un par de llamadas telefónicas. Pero, creo que antes sí tuvimos una conversación respecto a este contrato. Pero, no estoy seguro, don Marco, tendría que revisar mi teléfono que usted tiene.
Los 25 millones transferidos por Sergio Yáber
Yamil Najle es investigado por los presuntos delitos de cohecho, soborno y lavado de activos, debido a que él habría sido una pieza fundamental para triangular los dineros que le habrían hecho llegar a Gonzalo Migueles desde el consorcio bielorruso Belaz Movitec, los que habrían servido como presunta coima para obtener fallos favorables de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco.
En una declaración anterior, a la que accedió Fast Check, del 23 de octubre de 2025, Yamil Najle se refirió a una transferencia de $25 millones realizada por Sergio Yaber, a su cuenta personal.
Najle habría actuado como puente entre Sergio Yáber y Gonzalo Migueles. Para ello, el conservador de Chillán explicó que transfirió el dinero a la cuenta de Yamil Najle Empresa Periodística E.I.R.L, debido a que en esa cuenta podría transferir ese mismo día el monto a la cuenta de Migueles.
De esta manera, en la declaración más actual (noviembre 2025) –a la que tuvo acceso Fast Check– Yamil Najle entrega más antecedentes respecto a estos dineros.
El finiquito que preocupaba a Migueles
Para justificar la transferencia de $25 millones a Gonzalo Migueles, en su declaración, Yamil Najle explica que el contrato por asesorías múltiples terminó el 23 de diciembre de 2024, formalizado por un finiquito, documento al que accedió Fast Check. El motivo de término de este contrato de prestación de servicio fue: «las diferencias de opinión en las gestiones y decisiones, como el avance de las iniciativas propuestas».

Sin embargo, un aspecto importante del término de contrato firmado por ambos se observa en el punto tercero del mismo, donde se habla del dinero adeudado producto del servicio, que asciende a $49.168.102, de los cuales «se debe descontar $25.000.000, abonados durante el mes de junio del 2024». No obstante, se consigna que Gonzalo Migueles decide renunciar voluntariamente a la diferencia de $24.168.102, «liberando expresamente a Yamil Najle Alée del pago».
(Marco Muñoz) — A ver si le entiendo bien, para que quede claro. En esta deuda que usted dice que existe ¿él introdujo los 25 millones?
(Yamil Najle) — Claro.
(Marco Muñoz) — ¿Es eso?
(Yamil Najle) — Para justificar un supuesto abono que nunca existió.
(Marco Muñoz) — ¿Con eso justificaba los 25 millones de pesos que usted le transfirió?
(Yamil Najle) — Claro, claro.
(Marco Muñoz) — ¿Y que no corresponden a la prestaciones del contrato que ustedes tenían?
(Yamil Najle) — Exactamente, no corresponden.
“Son boletas ideológicamente falsas”
La declaración continúa y el fiscal adjunto Marco Muñoz se interesa sobre los contratos firmados por Migueles, tras preguntarle por el motivo de estos, Najle respondió:
(Yamil Najle) — El motivo de ese contrato, en un principio cuando comenzó el 2024, era transparentar la relación que había. Pero fue muy lento, hasta que a él le causa interés máximo el transformarlo en un contrato. Y ahí empezó a llamar, a llamar, a llamar para hacer ese contrato, que al final es resultado de lo que usted está viendo ahí.
(Marco Muñoz) — ¿Cuál es la lógica que puede haber detrás de la idea de transparentar un contrato? Siendo que usted refiere que existía una relación contractual.
(Yamil Najle) — Claro, pero era solamente verbal don Marco. Él solamente me tiraba boletas, yo se las pagaba, y después se las dejé de pagar. Entonces, yo estaba recomplicado. Imagínese que son boletas ideológicamente falsas si uno lo piensa po: él tira boleta, yo no se la pago, me tira boleta, no se la pago, hace el trabajo a medias, yo estaba como loro en un alambre (sic).
(Marco Muñoz) — Don Yamil, una pregunta ¿por qué no le dijo que no?
(Yamil Najle) — Don Marco, usted sabe por qué.
(Marco Muñoz) — No lo sé. Es su declaración, no la mía.
(Yamil Najle) — Yo le dije la otra vez… (se quiebra) que sentía mucha presión.
(Marco Muñoz) — ¿Presión de qué? ¿De quién?
(Yamil Najle) — De ellos don Marco. No es fácil decir que no.
(Marco Muñoz) — En esta parte ¿puede ser un poco más explícito? ¿A qué se refiere con presión de ellos? ¿Qué tipo de presión estamos hablando?
(Yamil Najle) — Gonzalo Migueles, refiere siempre que me mandaba saludos la señora Ángela Vivanco, que me quería mucho, que me estimaba, entremedio me decía que teníamos que trabajar para hacer producir la gasolinera, el diario, o qué se yo, y que ella mandaba saludos, que me invitaba a la casa, que me mandaba saludos y entremedio me seguía hablando de los contratos, esa expresión po don Marco, si es terrible. Yo cuando hice esta declaración, sentí que hasta bajé de peso, me desahogué.
(Marco Muñoz) — Cuando yo le pregunté por qué no le dijo que no, usted me habla de la presión. ¿Presión de quién?
(Yamil Najle) — Nadie me puso una pistola en la cabeza. Esto no es como en las películas. Aquí hay una cierta presión social-jurídica, recuerde que ella era miembro de la Corte Suprema po don Marco, de la Corte Suprema.
(Marco Muñoz) — ¿De qué manera incide eso en la decisión de decir que no?
(Yamil Najle) — En todo don Marco. Disculpe, disculpe (Se quiebra). Él (Gonzalo) hacía notar esta situación don Marco.
(Marco Muñoz) — Se lo voy a preguntar de otra manera, ¿qué hubiera pasado si usted hubiera dicho que no?
(Yamil Najle) — No lo sé, don Marco, no lo sé. Quizás me habría llamado ella por teléfono. Mire, yo me sentía totalmente miembro de una coalición en la que estaban Sergio Yáber, Gonzalo Migueles. Me invitaban a comer, me pagaban las cuentas, fui a sus casas, conocí a sus familias, yo me sentía muy ligado a ellos desde el punto de vista social.
El resto de la declaración, que en total duró un poco más de 35 minutos, tienen a Yamil Najle justificando la presión social que Gonzalo Migueles y Ángela Vivanco, a través de su pareja, es decir, de forma indirecta, le habrían puesto a Najle, y que esta sería la principal razón de por qué aceptó recibir el dinero de Sergio Yáber, así como simular contratos y servicios con Gonzalo Migueles.
























