En la declaración del abogado Eduardo Lagos, imputado en el caso de la Muñeca Bielorrusa, se describen una serie de gestiones de lobby para destrabar el conflicto entre Belaz Movitec y Codelco antes del litigio. En su testimonio, Lagos afirma la existencia de intentos de lobby en el Congreso de la mano del exdiputado Aldo Cornejo y un fallido intento de influencia en Máximo Pacheco, a través de la contratación de su yerno, Jorge Pizarro Cristi, en ese entonces casado con su hija.
Una serie de formalizaciones, investigaciones administrativas y fallos judiciales han dado forma al denominado caso «Muñeca Bielorrusa», una causa penal que indaga un presunto esquema de tráfico de influencias y lavado de activos asociado al litigio entre el consorcio bielorruso Belaz Movitec y Codelco. Pero, ¿qué es exactamente el caso «Muñeca Bielorrusa» y cómo se originó esta investigación?
El abogado Eduardo Lagos presentó una querella por violación de secreto ante el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago contra los fiscales Carmen Gloria Wittwer y Marco Antonio Muñoz, el jefe de Investigación Patrimonial y Anticorrupción del OS7 de Carabineros, Tulio Muñoz, y los periodistas Juan Diego Monsalva y Nicolás Sepúlveda, a quienes atribuye la filtración de antecedentes de una investigación penal reservada por presuntos delitos de lavado de activos y cohecho vinculada al denominado caso «Muñeca bielorrusa», causa que se encuentra a cargo de la Fiscalía Regional de Los Lagos.