Este miércoles 11 de marzo se realizó la ceremonia de traspaso de mando en la que Gabriel Boric entregó la presidencia de Chile a José Antonio Kast. Durante el acto protocolar se le hizo entrega de la piocha de Bernardo O’Higgins y de la banda presidencial, ambos considerados símbolos del poder republicano.
La piocha corresponde a una medalla que forma parte de la insignia de la Legión al Mérito. Su diseño presenta una estrella roja de cinco puntas, cada una rematada en una pequeña esfera. El emblema posee un borde dorado y punteado, además de un círculo central del que se proyectan líneas hacia cada una de las puntas.
En el centro de la pieza se encuentra el Escudo Nacional, elemento que refuerza su carácter de símbolo institucional del Estado de Chile. Durante la ceremonia, esta insignia es colocada en la banda presidencial del mandatario entrante como parte del rito que oficializa el cambio de mando.

La relevancia de esta insignia ha dado origen a diversas versiones sobre su historia —algunas asociadas a mitos y leyendas— en torno a la propia medalla. Ante ello, Fast Check analizó las fuentes disponibles para revisar su trayectoria como símbolo presidencial en Chile y los rumores que se han tejido a su alrededor.
¿Es la piocha de O’Higgins?
El origen de la medalla no está completamente claro. Su historia se encuentra marcada por registros difusos y diversas versiones sobre su procedencia. De hecho, el historiador Bernardino Bravo Lira señala en un artículo publicado en la revista Atenea que, pese a que tradicionalmente se le denomina piocha de Bernardo O’Higgins, el prócer no la portaba en los retratos realizados por el pintor inglés José Gil de Castro en 1820 y 1821.
En el mismo texto, el autor indica que la medalla aparece posteriormente en el retrato al óleo del presidente y general Manuel Bulnes Prieto, pintado por Raymond Monvoisin entre 1843 y 1844. Desde entonces, la piocha comenzó a figurar en otras representaciones presidenciales de la época parlamentaria, como en los retratos de Germán Riesco Errázuriz y Pedro Montt.

La piocha, desde los Argomedo al presidente Errázuriz
En conversación con Fast Check, el historiador Cristóbal García-Huidobro comentó: «La piocha nunca ha sido de O’Higgins (…) en todos los cuadros que existen nunca se le muestra, ni tampoco se le menciona en ningún documento y es recién durante el gobierno de Federico Errázuriz que aparece este aditamento en la banda presidencial».
«Hay una leyenda, dice que la familia de José Gregorio Argomedo —uno de los miembros de la Junta de Gobierno de 1810— le habría entregado esta piocha al presidente Federico Errázuriz. En realidad, no hay como comprobarlo».
En la revista «Atenea», el historiador Bernardino Bravo Lira también cita el libro «Por los caminos del Abra» —cuya copia es accesible en la Biblioteca Nacional de Chile—, del escritor Darío Ovalle Castillo.
En esa obra se señala que, con motivo de la inauguración de la estatua de O’Higgins frente al Palacio de La Moneda en 1872, José Antonio Lira Argomedo —posible nieto de José Gregorio Argomedo— habría obsequiado al exintendente Benjamín Vicuña Mackenna la banda presidencial del libertador, supuestamente conservada desde que este abdicó del poder.
La contradicción surge al considerar que la piocha ya aparece en el retrato de Manuel Bulnes, pintado por Raymond Monvoisin casi tres décadas antes de ese episodio, lo que introduce dudas sobre esa versión.
De acuerdo con la cita de Lira respecto del libro de Ovalle Castillo, la piocha habría acompañado a la banda presidencial. A partir de estos antecedentes, Bravo Lira plantea que pudieron existir dos insignias distintas: una que habría pertenecido efectivamente a Bernardo O’Higgins y otra que posteriormente pasó a ser conocida como la «Piocha de O’Higgins».
La perdida y copia de la Piocha de O’Higgins
En cuanto al paradero del símbolo, García-Huidobro agrega que: «va a ser hacia la década del treinta, —durante la época de la República Socialista—donde se estima que la piocha se habría perdido en uno de los tantos golpes de Estado y que se habría mandado a rehacer la piocha durante la segunda administración de Arturo Alessandri».
El historiador añade que: «aparentemente esa piocha habría sobrevivido al bombardeo de la moneda, rescatada por algunos militares que estaban durante el momento que sacan el cuerpo del presidente Allende. Hay otras teorías, que dicen que se mandó a rehacer nuevamente por el régimen del general Pinochet y que —el 11 de marzo de 1990— cuando le pasa la piocha al presidente Aylwin, le dice: ‘esta es la verdadera, la original’, y en realidad no es la original, porque efectivamente esta toda esta historia previamente», señaló.
Años más tarde, durante la ceremonia de cambio de mando de 2018, se produjo un diálogo entre la entonces presidenta Michelle Bachelet y su sucesor, Sebastián Piñera. En ese intercambio, Piñera preguntó por la autenticidad de la piocha, a lo que la exmandataria respondió que la pieza original se habría perdido durante el régimen de Pinochet. El expresidente replicó que «debemos buscarla», comentario que volvió a alimentar las dudas y el mito sobre un eventual extravío o robo de la insignia presidencial.
El supuesto robo de la Piocha de O’Higgins
Durante la ceremonia de cambio de mando de 1990 entre Patricio Aylwin y Augusto Pinochet, este último realizó algunos gestos al momento de retirar la piocha de la banda presidencial. Las imágenes han sido interpretadas como señales de incomodidad, en medio del clima político que marcó la transición a la democracia.
En un registro difundido en el canal de YouTube Teletrece Rec se observa uno de esos momentos. En el segundo 45 del video, el dictador cubre la medalla que se encontraba sobre el escritorio con su guante. Posteriormente —cerca del primer minuto— la retira desde ese lugar para continuar con el procedimiento protocolar de entrega de la insignia. Esto dio paso a diversas teorías, como que Pinochet supuestamente robó la piocha.
La caída de la piocha como mal augurio
«Mal agüero me acompaña, don Luis; la insignia del mando se me quiere escapar», comentó Arturo Alessandri al asumir la presidencia en 1920, luego de que la piocha se desprendiera durante la ceremonia.
Luis Claro Solar, entonces presidente del Senado, respondió: «No importa, don Arturo, porque las cosas han quedado otra vez en su lugar: se cayó la estrella y yo se la puse de nuevo».
Cuatro años más tarde, en 1924, se produjo un golpe de Estado conocido como «ruido de sables» que obligó a Alessandri a abandonar el poder.

Ovalle Castillo escribió que el expresidente Arturo Alessandri —al ser nuevamente halagado por la estrella— comentó con ironía que no había olvidado la ocasión en que la insignia se le cayó durante la ceremonia de asunción.
Este episodio fue interpretado por algunos como un mal presagio, en alusión a lo ocurrido con el mandatario José Manuel Balmaceda. Según Ovalle Castillo: «sonriendo, (Alessandri) contestó que no olvidaba aquella vez en que se colocaba la banda presidencial y se había desprendido la piocha, lo cual era de mal presagio, puesto que en la historia de Chile se recordaba otro caso análogo ocurrido al presidente Balmaceda», y agregó que todos habían callado al escuchar tales palabras.
Con el paso de los años, historias similares han circulado en base a las coincidencias históricas que han tenido los otros presidentes. Se ha señalado, por ejemplo, que a Salvador Allende también se le habría caído la piocha y por eso ocurrió el Golpe de Estado, aunque no existe registro ni evidencia que respalde ese hecho.
Versiones semejantes se han mencionado respecto del segundo mandato de Sebastián Piñera —cuando supuestamente se habría desprendido en el Palacio de Cerro Castillo, posteriormente provocando el Estallido Social— o durante el gobierno de Michelle Bachelet, donde se afirma que pudo haberse soltado mientras se trasladaba en el automóvil presidencial Ford Galaxia, sin embargo, varios historiadores utilizan esta falta de evidencia para desacreditar el mito.


























