6 chequeos para convencer a tu tío que se vacune contra el Covid-19

6 chequeos para convencer a tu tío que se vacune contra el Covid-19

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Desde que comenzó el proceso de vacunación en Chile, se han administrado más de 14 millones de dosis en el país. Sin embargo, aún hay personas que, por distintos motivos, son reacias a vacunarse. En esta nota 6 chequeos para convencer a tu tío que se vacune contra el Covid-19, encontrarás las respuestas que necesitas para contestar y entender las preocupaciones de quienes aún no quieren vacunarse contra el coronavirus.


Si no tienes tiempo:

  • Fast Check CL reunió varias de las verificaciones en las que se desmiente información engañosa respecto a las vacunas contra el coronavirus.
  • Es falso que las vacunas modifican el material genético. No hay modificación del ADN humano y en los estudios no se ha evidenciado una problemática de ese tipo.
  • Tampoco hay registros de que causen infertilidad y mucho menos que modifiquen el material genético.
  • La afirmación de que supuestamente contienen células de fetos abortados igual es falsa. Se trata de una antigua fake news que ya ha sido desmentida anteriormente.
  • Es mentira que la efectividad de las vacunas no esta probada. En Chile se ha comprobado que las vacunas aprobadas en Chile contra el coronavirus tienen una efectividad sobre el 50%
  • El riesgo de padecer Covid-19 y tener inmunidad de forma natural es mayor a cualquiera de los posibles riesgos asociados a la vacunación. Es por esto que se recomienda la vacunación, ya que la Inmunidad de la vacuna probablemente es más segura y es más fuerte que la inmunidad por Infección.

Por Jorge Vidal H.

Las historia de la vacunación, como un método para intentar proteger a los humanos de distintas enfermedades, tiene como principal protagonista al investigador y médico británico Edward Jenner, quien en 1796 inventó la primera vacuna contra la viruela. Y no es que antes de Jenner nadie hubiese intentado buscar la inmunización frente a alguna enfermedad en particular. De hecho, en el siglo VII, algunos budistas de la India bebieron veneno de serpientes en la búsqueda de ser más resistente ante los efectos de una mordida. También hay escritos que datan del siglo XI en la literatura china y que abordan el arte de la inoculación antivariólica a partir de enfermos que padecían la viruela.

“Variolización”

Uno de los primeros métodos que utilizó Jenner fue el de la «variolización”, técnica que fue introducida por Lay Mary Wortley Montagu en 1721» y que consistía en inocular a una persona sana con material infectado.

Variolización o Variolación: Práctica antigua originada en la China y en la India, esta consiste en la introducción de pus seca de pústulas de viruela en la piel de los pacientes. También se implementaba a través de la inhalación de polvo de costras. «En la India, les ponían a los niños las ropas de los enfermos de viruela que estaban impregnadas de las materias contenidas en las pústulas variolosas; se cubrían con las mismas ropas las heridas» (Cárdenas, 2007).

LA VARIOLACION Y EL ADVENIMIENTO DE LA VACUNA CONTRA LA VIRUELA (2007)

De esta forma, un 14 de mayo de 1796, Jenner decidió inocular a un niño de 8 años llamado James Philips con un poco de pus seca infectada que obtuvo de una persona que padecía viruela bovina. Los síntomas fueron una fiebre leve que desapareció a los pocos días. Meses más tarde, inoculó nuevamente al menor, pero esta vez con viruela humana. Los resultados le dieron la razón y el niño no contrajo la enfermedad y, por lo tanto, no falleció.

La vacunación actualmente

Hoy en día, la vacunación ya es un método completamente aceptado por las ciencias médicas alrededor del mundo y que previene de 4 a 5 millones de muertes al año. Según la OMS, si la cobertura de vacunación mundial mejorara, se estima que se podrían evitar 1,5 millones de muertes adicionales.

No obstante, aún hay personas que rechazan este método e incluso ha creado movimientos anti-vacunas.

Analizando esto desde una perspectiva histórica, no resulta tan sorprendente la reticencia de algunas personas a las vacunas. De hecho Edward Jenner también tuvo que enfrentar los descabellados argumentos de sus colegas en aquella época; temían que las personas que recibían el método desarrollado por Jenner poco a poco fueran transformándose en bovinos.

Para que puedas debatir con argumentos a tu familiar o amigo anti-vacunas, Fast Check CL echó un vistazo a algunos rumores y conceptos erróneos que existen sobre las vacunas contra el coronavirus y que tanto nuestro equipo periodístico como la ciencia han desmentido.

1) No, las vacunas no modifican el material genético

Uno de los bulos que desmintió Fast Check CL es un video donde una mujer afirma que supuestamente las vacunas contra el coronavirus modifican el material genético.

En aquella ocasión, Fast Check CL conversó con varios profesionales de la salud, entre ellos el Dr. Ignacio Silva, infectólogo y académico de la Universidad de Santiago de Chile (Usach). Silva señaló que «en el caso de las vacunas se trata de una secuencia genética que lleva información del SARS-CoV 2 para que la célula humana desarrolle algunas proteínas específicas del virus. De esta forma esimulan la producción de anticuerpos y una respuesta inmune contra el virus». 

El profesional agrega que no hay modificación del ADN humano y en los estudios no se ha evidenciado una problemática de ese tipo.

Asimismo, contactamos a Nicolás Muena Castillo, virólogo de la Fundación Ciencia & Vida y PhD en Biotecnología, quien explicó que «Se desconfía de esta metodología porque es más nueva y por desconocimiento, porque que sea una tecnología ‘genética’ no significa que se meta con tu material genético».

2) No, las vacunas Tampoco causan infertilidad

En 2020 desmentimos una publicación de Instagram que afirmaba que la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNtech causaba infertilidad.

La mentira surgió de una entrevista en la que un ciudadano argentino señalaba que, tras ser inoculado, «no podía tener hijos por dos años», por lo que algunos usuarios en redes sociales compartieron el video afirmando que las vacunas causaban infertilidad.

Cabe destacar que esta situación se dio cuando laboratorios Pfizer estaba reclutando voluntarios en Argentina para la Fase II del desarrollo del antídoto. Por lo tanto, Fast Check CL contactó a la Dra. Graciela Morales, líder de Asuntos Científicos y Médicos para Mercados Emergentes de la división de vacunas de Pfizer, quien nos indicó lo siguiente:

«Cada vez que un voluntario participa de un producto en investigación, por protocolo de buenas prácticas clínicas, se les hace firmar un consentimiento informado. En estos documentos está descrito que deben evitar quedar embarazadas o provocar embarazos, durante el tiempo que dure el estudio».

Por otra parte, un artículo publicado en la página del Centro Médico de la Universidad de Chicago, afirma que no hay evidencia de que la vacuna contra el coronavirus reduzca la fertilidad, dañe al feto o la placenta.

3) No, las vacunas contra el coronavirus no son experimentales

La primera vacuna contra el coronavirus se aprobó casi un año después de registrado el primer caso de Covid-19 en el mundo. Si bien puede parecer rápido, no significa que debas desconfiar de ellas, también hay que recordar que la FDA aprobó su uso de emergencia debido a la relevancia de la pandemia para la salud pública.

La OPS publicó un documento llamado «Las fases de desarrollo de una vacuna», en el que se señalan cinco fases que las vacunas deben cumplir para asegurar su eficacia:

Según la Universidad de Chile una vez que los ensayos de fase III resultan exitosos comienza otra fase (fase IV) que es sucede cuando la vacuna es aprobada por la autoridad regulatoria nacional.

Fast Check CL contactó al doctor en Farmacología Mario Faúndez, quien aseguró que las vacunas aprobadas «no son experimentales porque ya se probó la fórmula y se pudo comprobar que funcionan».

4) No, Las vacunas no contienen células de fetos abortados

Una publicación en el sitio web Ciencia y Salud Natural  plantea que en la fabricación de vacunas se utilizan líneas celulares fetales humanas, y que su inyección puede desencadenar enfermedades autoinmunes en niños y niñas. 

Por otro lado, se menciona que existe una correlación entre el aumento de las tasas de autismo y el cambio en la fabricación de vacunas en EE.UU., de líneas celulares derivadas de animales a líneas celulares abortadas en humanos a fines de los años 70’.  

Fast Check CL se contactó con el Dr. Alexander Recabarren, médico de familia y Coordinador de la Sociedad Chilena de Medicina Familia. Recabbaren señaló que esto se trataría de una antigua noticia falsa, que aseguraba la utilización de fetos abortados en la fabricación de vacunas. 

Por su parte, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) desmintió esta aseveración, en su artículo «Vacunas, ‘Células de fetos abortados’ y otras teorías irracionales». 

5) Es mentira que la eficacia de las vacunas no está comprobada

Recientemente verificamos las frases emitidas por el abogado Eduardo Waghorn, quien cuestión que la eficacia de las vacunas estuviera comprobada.

De acuerdo con el CDC, «la eficacia y la efectividad de una vacuna miden la reducción proporcional de casos entre las personas vacunadas».

Como mencionamos anteriormente, las fases de desarrollo de una vacuna sirven para determinar inicialmente su seguridad, sus efectos biológicos y la inmunogenicidad. Si los resultados en el transcurso de esta etapa de desarrollo son favorables, las autoridades correspondientes aprobarán la vacuna.

Después de su aprobación y administración se continua monitoreando el resultado de las vacunas. En ese sentido, se ha comprobado a través de ensayos clínicos de fase 3 que las vacunas aprobadas en Chile contra el coronavirus tienen una efectividad sobre el 50% en la prevención de enfermedades sintomáticas y casos graves.

Aún más reciente son los resultados que entregó el Minsal del primer estudio «Efectividad de la vacuna CoronaVac con virus inactivo contra SARS-CoV-2 en Chile», el cual evidenció que la vacuna Coronavac demostró ser efectiva en un 89% para evitar hospitalizaciones en la UCI.

6) la inmunidad de la vacuna es más fuerte que la inmunidad por infección

Las vacunas están diseñadas para generar una respuesta inmunitaria que proteja al individuo vacunado ante eventuales exposiciones a alguna enfermedad.

Particularmente, la vacunación contra el coronavirus es para prevenir la enfermedad del COVID-19 y disminuir su gravedad y mortalidad, protegiendo especialmente a aquellos grupos más vulnerables.

Sin embargo, es sabido que cada enfermedad para la que se recomiendan vacunas puede causar enfermedades graves o la muerte en poblaciones no vacunadas, y podría comenzar a aparecer rápidamente de nuevo si las tasas de vacunación disminuyen. Es por esto que es importante tener claro que los riegos de contraer Covid-19 superan los posibles riesgos asociados a la vacuna.

La OMS señala que las vacunas interaccionan con el sistema inmunitario y producen una respuesta inmunitaria similar a la generada por las infecciones naturales, pero sin causar enfermedad ni poner a la persona inmunizada en riesgo de sufrir las posibles complicaciones de esta.

Para entender esto, citamos un artículo publicado por la Universidad de California en San Francisco, donde la Dra. Bryn Boslett experto en enfermedades infecciosas de la UC San Francisco señala que:

«Sabemos que recibes cierta cantidad de protección después de una dosis de la vacuna o después de la infección con el virus, pero no sabemos en ninguno de los dos casos cuánto dura esa protección».

 «Sin embargo, cuando recibes la segunda dosis de la vacuna, estás entrenando aún más tu sistema inmunitario. Estás fortaleciendo esa respuesta de las células B productoras de anticuerpos y también estás activando células de memoria T que se quedan por mucho más tiempo».

En ese sentido, también es importante establecer que no hay posibilidad de que la vacuna pueda darte Covid-19.

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